El Marco para el Comercio Electrónico Global
Este documento presenta cinco principios que serán la guía del gobierno norteamericano en el apoyo a la evolución del comercio electrónico y hace, además, recomendaciones sobre aspectos claves donde se necesita de los esfuerzos internacionales para mantener Internet como un medio no intervenido, donde las decisiones de la competencia y de los consumidores sean las que establezcan los linderos del terreno competitivo.
PRINCIPIOS
1. El Sector Privado debe liderar
Internet debe desarrollarse como un terreno competitivo regulado por el mercado y no por el gobierno. Aún cuando se requiera de la intervención estatal, los gobiernos deben propiciar que sea la industria la que se autoregule y que sea el sector privado el que lidere, siempre que sea posible.
2. Los Gobiernos deben evitar restringir el Comercio Electrónico
Los gobiernos deben refrenar su inclinación a imponer regulaciones nuevas e innecesarias, procedimientos burocráticos o nuevos impuestos y aranceles a las actividades que se lleven a cabo a través de la Web.
3. El papel de la intervención estatal no es regular
Su propósito debe ser el de propiciar que el comercio tenga un entorno jurídico simple, predecible y coherente. Su papel debe ser el de incentivar la competencia, proteger la privacidad y la propiedad intelectual, prevenir el fraude, aumentar la transparencia y facilitar la resolución de conflictos.
4. Los Gobiernos deben reconocer las características únicas de Internet
El éxito sin precedentes de Internet puede atribuirse en parte a su naturaleza descentralizada y a que su forma de gobierno es relativamente plana. Consecuentemente, las normas que se crearon en los últimos sesenta años para regular las telecomunicaciones, la radio y la televisión, no se ajustan a Internet. Las normas actuales que puedan perjudicar el comercio electrónico deben ser revisadas, eliminadas o ajustadas a las necesidades de la nueva era electrónica.
5. El Comercio Electrónico debe ser facilitado globalmente.
Internet es un terreno competitivo global. La estructura jurídica que sustente las transacciones comerciales por la Web, debe ser consistente y predecible, independientemente del domicilio del que compra y del que vende.